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Los consejos para el aprendizaje de Anne

Posted on junio 3, 2011 by

AnneAnne Matthies dirige el Equipo de Atención al Cliente de Babbel. Desde 1997 estudia con pasión idiomas extranjeros de forma autodidáctica, y desde entonces ha logrado hablar italiano, inglés, francés, ruso y chino a un nivel avanzado. Aquí reúne en once consejos lo que a ella le ha resultado de especial ayuda en el aprendizaje de lenguas.

1. Hazte un plan y no te sujetes a él
“Yo no entender” lo entiende cualquiera. Para unas vacaciones llega perfectamente, pero en una conversación telefónica de negocios sería embarazoso. Sé claro sobre tu objetivo: ¿Necesitas la lengua extranjera para el trabajo o para un viaje? ¿Para presumir, para hacer algo diferente o para pensar de forma diferente? Establece tu objetivo. Hazte un plan, cuánto tiempo vas a dedicar a la nueva lengua y qué querrías aprender a continuación.
No te sujetes al plan.
¿Hoy prefieres estudiar el subjuntivo o los signos del zodíaco, aunque no lo necesites en absoluto? ¡Piérdete un poco! ¡Disfruta del salirte del camino! ¡Vuela con tu mente! Tu plan es un bastón en el que apoyarte cuando tus alas se quedan sin fuerzas. Sólo lo necesitas cuando no se te ocurra qué hacer, cámbialo siempre que quieras.

2. No tengas prisa por empezar a hablar (si tienes tiempo)
Si no tienes nada que te obligue a aprender tu nueva lengua en un lapso de tiempo breve, habla en la otra lengua sólo cuando realmente sientas el deseo de hacerlo. Hasta entonces simplemente escucha. Antes o después saldrá de ti a borbotones, en ese momento no podrás hacer otra cosa que imitar esos extraños sonidos.
Cuando una palabra nace dentro de ti sin presiones externas, es tuya para siempre. Nunca olvidaré cómo de modo totalmente inesperado, tras meses de sólo escuchar, de repente hablé chino en la bañera. No te pierdas esta maravillosa sensación.

3. Tu perfil de aprendizaje cambia continuamente
A menudo se habla de perfiles de aprendizaje auditivos, visuales y otros. Tú a veces perteneces más a un perfil, a veces más a otro. El perfil de aprendizaje de uno cambia como el humor: desarrolla el olfato para saber qué es lo que mejor te va en cada momento. En un momento dado te puede apetecer cerrar los ojos y simplemente escuchar. Y entonces es cuando realmente las imágenes y las letras saltan sobre ti. Otra vez querrías hacerlo todo tú mismo: pronunciar frases, escribir o cantar. Y otras veces quieres hacer todo ello al mismo tiempo.

4. Aprende desde el principio expresiones
Los refranes y los giros lingüísticos son la sal de la sopa de lengua extranjera. Escoge desde el principio un giro idiomático que te resulte especialmente gracioso. Imagínate plásticamente –lo que literalmente dicen- las expresiones “laid back”, “down to earth”, “se me fue la cabeza”. Las traducciones literales normalmente no tienen sentido – pero resultan a menudo bastante divertidas. “Soy veintidós años viejo”, dicen los alemanes para decir que tienen veintidós años. Pártete de risa, cuéntaselo a tus amigos. Estas diferencias te llevan a sentir la lengua, te enriquecen y te mantienen de buen humor para seguir aprendiendo.

5. Sé tú mismo
No restrinjas tu aprendizaje a determinadas situaciones. ¿De qué hablas en tu lengua materna? ¿Qué te interesa? ¿Qué es lo que más te enfada? De cómo se dice algo en la lengua que estás aprendiendo te puedes dar cuenta mucho más fácilmente cuando realmente quieres decirlo.

6. Deja un poquito el ordenador
Las tarjetas de vocabulario y el sistema de repaso son fantásticos. Pero de vez en cuando apaga también tu ordenador e intenta recordar sin él lo que has aprendido. Construye reglas mnemotécnicas en tu cabeza. Tómate todo el tiempo que necesites. A veces una palabra está “otra vez ahí” sólo tras un par de minutos. Lo comprobarás: Aquello que eres capaz de producir por ti mismo sin ayuda, se graba de un modo totalmente diferente en tu cerebro.

7. No te encierres en casa
Si siempre estás sentado en la misma silla aprendiendo las mismas frases, probablemente estarás perdido cuando tengas que repetirlas en la calle. Lleva contigo a todas partes la lengua extranjera en tus pensamientos. Pide tu plato favorito en tu restaurante habitual en la lengua que estés aprendiendo. Cuando vayas en metro, imagínate que no tienes billete y tienes que explicárselo al revisor.

8. ¡Canta!
La gramática se aprende maravillosamente con canciones pop. Escoge una canción pegadiza en tu lengua extranjera. Escúchala y cántala, con o sin auriculares, en la ducha, en el coche y en la bici.

9. Escenifica tu propia inmersión lingüística
¿Estás aprendiendo francés? ¡Hazte un día francés! Escucha una radio francesa, ve una película francesa, cocina un plato francés, lee un periódico francés y busca las últimas palabras que has aprendido en google.fr . No te preocupes si no entiendes más que una mínima parte de todo. Pega notitas adhesivas con los nombres franceses en todos los objetos y muebles de tu casa, habla solo y mangonéate a ti mismo en francés.

10. ¡Atrévete a cometer errores!
Nada te estorbará más en el aprendizaje de una lengua extranjera que un temprano perfeccionismo. ¡Ten el valor de hacer todo mal y escribe, canta o empieza a chapurrear aunque sean cosas sin sentido!. Una nueva expresión se convierte en tuya solo cuando la utilizas. Que la uses correctamente desde el principio no tiene ninguna importancia. De tus propios errores aprenderás increíblemente, tan solo tienes que confiar en ti mismo al hacerlos.
Si te resultase difícil, acuérdate de lo encantadores que resultan en otras personas un acento fuerte, la pronunciación incorrecta y una gramática con errores. ¿No te da pena cuando tu amiga francesa de repente empieza a hablar castellano sin acento y sin errores?

11. No te rindas
Aprender una nueva lengua a veces se siente como un puro masoquismo. ¡Qué rápido se olvida todo! ¡Otra vez has pasado varios días sin hacer nada! ¡Te habías alegrado tanto de lo que ya sabías, y ahora resulta que no entiendes ni papa!
Todo esto pertenece al proceso de aprendizaje y así debe ser. No te dejes derrotar por ello. Laméntate, patalea, maldice. Pero no abandones. Volverás a reírte, a parlotear y a desbordar alegría. Una nueva lengua es un nuevo mundo. Conquístalo para ti disfrutando.

¿Y tú? ¿Qué opinas de los consejos de Anne? ¿Qué te estimula en tu aprendizaje? ¿Qué perfil de aprendizaje es el tuyo? ¡Participa en nuestra encuesta sobre los consejos para el aprendizaje! Responder a la encuesta

El post original en alemán