De Ecuador a La Spezia, Italia, con solo 13 años – Historia de un bilingüe

Este es el último capítulo de nuestra serie de retratos de usuarios de Babbel, donde te presentamos extractos de la vida de nuestros usuarios y sus motivos para aprender un nuevo idioma. Si deseas compartir tu historia con nosotros, simplemente déjanos un comentario abajo. En esta ocasión se trata de la historia de Kevin, un […]
kevin

Este es el último capítulo de nuestra serie de retratos de usuarios de Babbel, donde te presentamos extractos de la vida de nuestros usuarios y sus motivos para aprender un nuevo idioma. Si deseas compartir tu historia con nosotros, simplemente déjanos un comentario abajo. En esta ocasión se trata de la historia de Kevin, un chico ecuatoriano de 22 años. Su lengua materna es el español, aunque vive en Italia desde que era un niño. Kevin es diseñador de páginas web para una empresa de informática y le encanta viajar, conocer nuevas personas y culturas.

Soy originario de Ecuador, viví allí hasta los 13 años y después, junto con mi mamá y mis dos hermanas nos mudamos a Italia. Toda mi familia es ecuatoriana aunque parece que tenemos una lejana parentela italiana. Ya llevo 9 años viviendo en una pequeña ciudad llamada La Spezia y creo que domino bastante bien el italiano. Mi mamá nos ayudó bastante ya que nos obligaba a leer en italiano aunque, al principio, no entendíamos nada. ¡Por suerte, a mí siempre me ha encantado leer!

Un ejercicio que me ayudó bastante con el italiano y con el inglés es pensar y tener monólogos o conversaciones conmigo mismo. Pienso que es una forma muy eficaz de recordar lo que he aprendido y me ha dado resultados muy positivos. Además, hablar italiano en la escuela (con los compañeros que te corrigen siempre), luego en el trabajo y bueno… que sea el idioma que escucho todos los días por la calle me ha ayudado mucho en mi aprendizaje.

En casa hablamos exclusivamente español, con mi familia siempre nos hemos comunicado en nuestra lengua materna. Tengo muchos amigos hispanohablantes, por lo cual no he perdido mi español como en otros casos que conozco de personas que se han olvidado completamente de su idioma materno. El inglés, lamentablemente, todavía no es tan fácil para mí y, por eso, es el idioma que aprendo con Babbel. Pero poco a poco he notado como empieza a formar parte de la vida diaria de las personas y de la mía, ya que muchas palabras son cada vez más comunes y La Spezia es una ciudad muy turística. Así pues, el inglés es cada vez más necesario para los habitantes de esta bella ciudad. Por otra parte, en Italia se están escuchando muchas canciones en español, sobre todo “Despacito”, y mis compañeros me preguntan siempre qué significa, cómo se pronuncia, etc. Lo cantan fatal pero es muy divertido.

A veces me parece increíble poder entender y hablar dos idiomas sin ninguna dificultad y es, por supuesto, una gran ventaja, pero de vez en cuando también me crea mucha dificultad. Por ejemplo, cuando quiero decir un concepto muchas veces me sale solamente en el otro idioma. Y a menudo creo que un determinado término se dice de una forma pero no es así y eso puede llegar a desatar muchas risas. Lo positivo es que en mi trabajo tenemos que traducir algunas páginas web al español y eso es realmente fácil para mí. Siendo Web Designer también tengo la necesidad de buscar explicaciones de determinados códigos, que sin el inglés o el italiano me hubiese resultado aún más difícil. Además, el inglés me permite ver videotutoriales para resolver las dificultades que tengo.

Lo que no comprendo es cuando me dicen que tengo acento. Cuando volví a Ecuador hace dos años todos me decían que tenía acento italiano, aunque yo incluso me esforzaba en hablarlo al «estilo» ecuatoriano… ¡Pero ese acento italiano no se me despegaba! Hasta me recomendaban que no hablase cuando iba por las calles porque enseguida se reconocía que no era del país. ¡Absurdo! Lo mismo me sucedió cuando fui a España, así que decidí darles la razón y hablar con muchas expresiones en italiano: pedía “cappuccino”, decia “buongiorno”, “bambino”, etc.

Ser bilingüe facilita mucho la compresión de nuevas lenguas. En el caso del inglés hay términos que se parecen al italiano y otros que se parecen al español. Por ejemplo “pen”, que en italiano es “penna” pero en español es “bolígrafo”. Si no supiera el italiano, nunca lo habría asociado. Creo que cuantos más idiomas se saben, más fácil es aprender uno nuevo (dependiendo también del idioma claro).

Actualmente solo estoy estudiando inglés y por puro placer. No tengo ninguna necesidad en particular, ni siquiera en el trabajo, pero siempre me ha fascinado la cultura inglesa. Mi sueño es algún día poder viajar a Londres o a Estados Unidos y quedarme lo suficiente para descubrir los rasgos más profundos del idioma; desde mi punto de vista, solo lo puedes saber si vives allí.

Aprendí un poco de inglés en la escuela pero, por desgracia, no aproveché esa oportunidad porque entonces no me gustaba estudiar. Cuando salí de la escuela decidí aprenderlo bien y, valorando las posibilidades que tenía, Babbel fue la mejor. Combino mis lecciones con Babbel y mis encuentros con una amiga escocesa y, cada vez, estoy perfeccionando más el idioma. Nunca hubiera esperado tan buenos resultados, por eso continuo con mi estudio diario. Espero poder ensanchar mi conocimiento en otros idiomas en el futuro, pero por el momento no dispongo de más tiempo.

Cuando viajo los idiomas siempre me ayudan mucho. En Francia mezclaba el inglés con el poco francés que sabía, ¡una locura pero funcionaba! En España, claro, no tengo ninguna dificultad. Y viviendo en Italia logro dar indicaciones a hispanos o ingleses. ¡De verdad me siento muy afortunado!

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Raquel Meca Garrido

Raquel gestiona las relaciones públicas para España y México en Babbel. Estudió Publicidad y Relaciones Públicas, así como técnicas de investigación y de mercado en la Universidad de Barcelona. Durante los 10 años que lleva en Berlín, casi siempre ha trabajado en el mundo de las startups. Entre sus intereses se cuentan los viajes, los idiomas, la lectura, el deporte y la buena comida y bebida.

Raquel gestiona las relaciones públicas para España y México en Babbel. Estudió Publicidad y Relaciones Públicas, así como técnicas de investigación y de mercado en la Universidad de Barcelona. Durante los 10 años que lleva en Berlín, casi siempre ha trabajado en el mundo de las startups. Entre sus intereses se cuentan los viajes, los idiomas, la lectura, el deporte y la buena comida y bebida.