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El nuevo curso de Babbel embarca a los usuarios en un viaje a través de las variantes lingüísticas en Italia

Posted on junio 27, 2018 by

Sara es editora de italiano en el equipo de Didactics de Babbel. Le encantan los idiomas y su pasión se ha intensificado en los últimos diez años tras haber vivido en diferentes países. Ha aprendido alemán, ruso, inglés, danés y francés, y sus retos actuales son el árabe y el turco. En su último curso, “Italiano de norte a sur”, ha intentado transmitir su pasión por el italiano al invitar a nuestros estudiantes a un viaje lingüístico del norte al sur de la bota en busca de las características regionales del italiano.

El viaje de un profesor algo torpe…

Imagínate a un hombre, un profesor de los Alpes, por ejemplo, que viaja por Italia porque quiere mejorar sus conocimientos conversacionales de italiano en las diferentes regiones del país. Su primera parada es Venecia, donde queda con una chica que conoció en una app de citas (¿por qué no?). Sin embargo, ¿qué sucede cuando ella lo invita a un vino en un campo (la versión veneciana de “plaza”), pero él solo conoce esta palabra con el significado de “terreno”? ¡Vaya malentendido!

Este profesor existe, al menos en nuestro nuevo curso de italiano. Colombo, así se llama el viajero que recorre Italia de Venecia a Catania por amor a la lengua italiana. Durante su viaje conoce a gente nueva, habla con un conductor de autobús en Roma durante la  tarde del 24 de diciembre y con una vendedora en el mercado Fera o luni en los días más calurosos de julio. En su recorrido por el país anota las particularidades de las variantes lingüísticas que le llaman la atención. Las notas e instantáneas son el material (ficticio) de este curso diseñado para descubrir las variantes regionales del italiano.

…en busca de las variantes regionales del italiano

Que no toda Italia es igual, es un hecho por todos conocido. Desde la arquitectura a la cultura gastronómica, desde el paisaje a las tradiciones, Italia tiene una diversidad única para un país tan pequeño. Esta diversidad también se refleja, por supuesto, en el idioma, y eso es exactamente lo que quiero conseguir a través de este curso: demostrar que en cada región, incluso en cada ciudad de Italia, se habla de forma diferente. Cada lección cubre una variante local del italiano (por ejemplo, el boloñés o el napolitano) y presenta la pronunciación, el vocabulario y los proverbios específicos que, a veces, son muy familiares y, en otras ocasiones, bastante divertidos. 

Otra característica que hace especial este curso es el “trilingüismo” porque, a diferencia de los otros cursos, no solo muestra la traducción española junto a su respectiva variante regional, sino también la italiana. Por una parte, supone un nivel de complejidad bastante elevado, que correspondería al nivel B2/C1 y, por otra, garantiza que conozcas el equivalente en italiano estándar de todas las palabras nuevas. 

La atención se centra en el aspecto oral y se practica, sobre todo, la comprensión auditiva. Para mí, tiene más sentido que los estudiantes comprendan las diferencias del italiano regional y que no se centren tanto en memorizar o escribir palabras concretas.

Por lo tanto, el curso no está diseñado para que los alumnos aprendan variantes regionales, sino para que su comprensión oral mejore con expresiones divertidas. Y para los que se atrevan, gracias al reconocimiento de voz, ¡existe la posibilidad de hablar como un toscano o un napolitano!

Lo importante es divertirse

Ese es mi lema: nunca debes aburrirte aprendiendo un idioma. Creo que la motivación (en mi opinión, uno de los factores más importantes para el éxito en el aprendizaje) puede estar fuertemente influenciada por la calidad de los materiales de enseñanza. Como editora, intento priorizar la didáctica, pero también pensar en que sea entretenida –con textos y figuras que no suenen a libro de texto antiguo, sino que consistan en un equilibrio de elementos realistas e inesperados (a veces hasta cómicos)–. No puedo juzgar por mí misma si es algo que funcione siempre, pero una cosa tengo clara: ¡yo también me quiero divertir durante el proceso de creación del curso!

Este fue especialmente el caso durante la creación de este curso. Mientras investigaba las expresiones típicas de una ciudad o región, me encontré con algunas que me gustaban mucho, como Spacca en boloñés (“¡Superbien!”) o Mannaggia a Bubbà en napolitano (“¡Maldición!”), ¡no paro de usarla!. 

Mis fantásticos colegas de otros departamentos, que hablan distintas variantes de italiano, me ayudaron en la creación de este curso, y continuamente nos preguntábamos: “¿Nuestros usuarios se divertirán tanto como nosotros?”. ¡Esa es mi intención y lo que espero en cualquier caso!