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Pascua internacional, o: ¿quién trae en realidad los huevos de Pascua?

Posted on April 2, 2015 by

Pascua

La Pascua se celebra en muchos lugares del mundo. Originalmente es una fiesta cristiana llena de símbolos y tradiciones de esta religión, ya que recuerda la resurrección de Jesucristo. Con el paso de los años, en muchos países se fueron estableciendo costumbres, historias y símbolos diferentes, pero todos ellos asociados a la fiesta de Pascua. Si en Alemania, por ejemplo, le pides a un niño que pinte aquello que le viene a la mente al oír la palabra ‘Ostern’ (‘Pascua’), seguramente comenzará a dibujar huevos de colores y un conejo de Pascua. Pero ¿qué sería lo primero que se le ocurriría a un niño italiano o francés? ¿Cómo pasan estos días de fiesta las personas que los celebran en los diferentes lugares del mundo? ¿Hay comidas especiales para la Pascua? Y, sobre todo, ¿quién trae en realidad los huevos de Pascua?

Asado de cordero, pastel…

Algo en lo que se coincide en casi todos los lugares del mundo es la gran comilona el Domingo de Pascua. En Polonia, por ejemplo, celebran una gran reunión familiar, comenzando con un abundante desayuno o, más tarde, con una comida opulenta al mediodía. En muchos países es tradición servir asado de cordero, como en Inglaterra (‘Roast lamb’ con salsa de menta), Italia (‘Arrosto d’agnello’), Alemania (‘Lammbraten’) o Francia (‘Gigot d’agneau’).

Otro clásico internacional que también goza de mucha popularidad es un pastel especial. Casi en todas partes existe una receta particular que solo una vez al año, con motivo de las fiestas de Pascua, es sacada de las profundidades de un cajón para ser preparada con enorme entusiasmo. Con frecuencia, la masa se hornea en moldes especiales para obtener un pastel en forma de cordero. Pero también existen otras formas de prepararlo. En Italia, por ejemplo, se hace tradicionalmente el ‘Colomba Pasquale’, que no tiene la forma de un corderito, sino la de una paloma (al menos si se tiene un poco de fantasía).

En España, por el contrario, el pastel o la coca de Pascua (‘Mona de Pascua’) no tiene la forma de un animal, sino que acoge suavemente un huevo de Pascua rodeándolo en forma de nido. En Austria también existe esta especialidad, solo que allí se llama Osterpinze. Se prepara casi siempre con masa de levadura y no necesariamente lleva un huevo en el centro como decoración.

Y a propósito de decoración, en Rusia se habla muy discretamente de un pan de Pascua  (‘Kulitsch’), pero en realidad se trata de un pastelillo muy sabroso, usualmente glaceado o cubierto con virutas de chocolate o azúcar en polvo. También es posible que se le dé el sencillo nombre de “pan de Pascua” para contraponerlo a la segunda especialidad rusa, también muy popular y un poco más opulenta: ‘Paskha’, una especie de tarta de queso en forma de pirámide cuya blanca capa exterior hecha de requesón tiene muchos adornos, los cuales frecuentemente corresponden a símbolos religiosos.

…y muuuuuuuucho chocolate

Pero más allá del asado de cordero o del pastel especial, no debemos olvidar lo más importante: los coloridos huevos de Pascua. Existen, por supuesto, los huevos de gallina teñidos o pintados, pero la versión más emocionante (no solo para los niños) es, naturalmente, la de los huevos de chocolate. Existen en todos los tamaños y sabores posibles, pero es especialmente en Italia donde los niños reciben magníficos ejemplares. Algunos son incluso más grandes que los niños mismos. Envueltos en un decorativo papel brillante, en su interior albergan muchos dulces y pequeños regalos. Ante su tamaño surge obviamente la pregunta de cómo el conejo de Pascua (o cualquier otro amable portador) puede cargar y luego esconder tan gigantescos huevos.

¿Quién trae en realidad los huevos de Pascua?

En Italia, esta pregunta solo la tienen que resolver los padres o abuelos, pues son ellos quienes les regalan a los niños los huevos de chocolate. En muchos otros países, en cambio, es el conejo de Pascua quien trae los huevos y dulces, escondiéndolos con mucho cuidado casi siempre en un nido de Pascua. Los niños no disfrutan sus regalos de inmediato, sino que tienen que empezar por buscarlos. El conejo de Pascua existe en Alemania, Austria y Suiza (‘Osterhase’), Holanda (‘Paashaas’), Dinamarca (‘Påskehare’) e Inglaterra y Estados Unidos (‘Easter Bunny’).

En Australia, por el contrario, debido a que los conejos son considerados una plaga, desde hace unos años Bilby, un pequeño marsupial, comenzó a asumir las funciones del conejo de Pascua hasta convertirse en ‘Easter Bilby’, ocupándose de los regalos de Pascua. Y en Noruega, si bien también se esconden los huevos de Pascua, el roedor tiene el día libre y envía entonces a su representante, el pollito de Pascua (‘Påskekyllinger’).

Una vieja tradición sueca es la de las brujas de Pascua (‘Påskkärring’). Los niños se ponen un disfraz de bruja o de viejecita y van de casa en casa llevando dibujos pintados por ellos mismos, con la esperanza de que a cambio les den dulces. También en Finlandia existen tales brujitas de Pascua.

En Francia se les cuenta a los niños un bonito cuento que explica la razón por la cual en toda Francia no repica ninguna campana de iglesia desde el Viernes Santo hasta el Domingo de Pascua. Según esta leyenda, todas las campanas vuelan a Roma el Viernes Santo. Allí son bendecidas antes de regresar a casa el domingo de Pascua, cargadas de huevos de chocolate y otros dulces. En su viaje de retorno dejan caer sobre ciudades y pueblos todas las golosinas para que los niños las busquen después.

 

¿Y cómo celebras tú la Pascua? ¿Planeas preparar algún menú especial para tu familia y tus amigos? ¿O conoces otra tradición de Pascua? ¿Y quién te regala los huevos de Pascua y los dulces? Nos encantará leer tu comentario.

 

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