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Por qué aprender un idioma debería ser tu propósito para Año Nuevo

Posted on diciembre 8, 2014 by

Propósitos para Año Nuevo
Ya ha llegado esa época del año, el momento en el que miras hacia tu pasado con orgullo y satisfacción pero quizás también con un poquito de arrepentimiento. ¿Has conseguido todo lo que te propusiste? ¿Has obtenido ese aumento de sueldo? ¿Encontraste tu media naranja? ¿Escribiste tu primer libro? ¿O sigues sentado en el sofá cubierto de migajas de galletas viendo la repetición de Aquí no hay quien viva y preguntándote cuándo empezó todo a ir mal?
Bueno, es hora de pasar página. El 2015 trae su propio impulso, un sentido de compromiso y la posibilidad de cambio. En cuanto a todos esos horribles clichés sobre los propósitos para Año Nuevo, si escoges los correctos, pueden resultar un factor de motivación.
Vamos a suponer que tu propósito para este Año Nuevo es aprender un idioma. Al fin y al cabo sabes que hablar otro idioma es “algo bueno”, tal vez “algo que has estado pensando últimamente” o incluso “algo que has aplazado para más adelante”. Sin embargo, ese diablillo interior te susurra: ¿Por qué molestarse? Hay miles de cosas disputándose tu tiempo y atención y tantos propósitos en la lista de cosas pendientes, por no mencionar la acumulación de fotos de gatos que tienes que ver. ¿Por qué aprender un idioma nuevo debería encabezar la lista?
He aquí por qué, pequeño diablo, he aquí por qué.
 

1. ENSÉÑAME EL DINERO

Propósitos para Año Nuevo
Por un momento vamos a dejar a parte la emoción de hablar con hermosos parisinos o de pedir una caipiriña en un portugués perfecto. Saber idiomas puede ofrecerte una ventaja decisiva en el mercado laboral. Algunos análisis recientes sugieren que un segundo idioma añade por lo menos un aumento del 2% en un salario inicial y es bastante lucrativo en el plan de vida de una persona. Los idiomas tienen diferentes valores, como el alemán, por ejemplo, con un buen interés del 3,8%. Así que canaliza tu Gordon Gecko interno y la próxima vez que veas a alguien aprendiendo verbos en francés, puedes soltar una diatriba sobre cómo su capitalismo despiadado no tiene límites.
 

2. Más en forma. Más feliz. Más productivo.

Propósitos para Año Nuevo
¿Por qué el tiempo que dedicas a ver fotos de gatos, partidos de fútbol o leer revistas chismosas lo deberías emplear en aprender otro idioma? Porque es bueno para ti. Ahí está, ya lo dije. El aprendizaje de idiomas mejora la funcionalidad cerebral en muchas áreas: tu habilidad para solucionar problemas, tomar decisiones, realizar varias tareas, cambiar de idioma en el mismo discurso; así como tu percepción, la falta de atención y la memoria. Cuando eres mayor, retrasa la demencia e incrementa tu reserva cognitiva. Si estás preocupado porque ya has perdido tu tren, no lo estés: un estudio de la Universidad de Edimburgo ha encontrado varios beneficios cognitivos sin reparar en el momento en que se aprende la segunda lengua.
Básicamente, te convierte en Superman.
 

3. Una suscripción en el gimnasio para tu cerebro

Propósitos para Año Nuevo
¿Te has apuntado alguna vez al gimnasio y has acabado por no ir? Normalmente, tu suscripción acaba consumiéndose en un rincón de tu cajón durante unos cuantos meses, hasta que te acabas preguntando con sentimiento de culpa si puedes cancelarla. Así que, ¿por qué no haces algo que sea más fácil, barato y del mismo modo beneficioso? No necesitas un par de zapatos caros y una suscripción mensual de 50€ para ir al gimnasio para ejercitar tu mente. Puedes hacerlo en cualquier momento, desde todos los sitios y progresar continuamente con tan solo diez minutos de aprendizaje al día. De hecho, es mejor aprender regularmente en pequeñas cantidades: vas a retener mucho más. Es como si tu cerebro quisiera que fueras un poco más perezoso y ¿quién eres tú para no estar de acuerdo? Además, no vas a tener que ducharte después.
 

4. Expande tus horizontes personales (versión de Trainspotting)

Propósitos para Año Nuevo
Elige un idioma. Elige una cultura. Elige museos, películas y el caos. Elige la filosofía y el romance. Elige beber en bares repletos de humo y besar personas desconocidas bajo la lluvia. Elige cascadas, desiertos y puestas de sol. Elige entender qué diablos está diciendo el conductor del autobús. Escoge países forasteros, nuevas percepciones, comida que nunca has probado. Elige mirarte en el espejo y ver una historia detrás de cada arruga. Elige las memorias que tú quieras.
Elige tu futuro. Elige un idioma.
 

5. Es muchísimo más fácil que dejar de fumar o de beber (sí, ¡de verdad!)

Propósitos para Año Nuevo
Mi viejo profesor de francés siempre se proponía lo mismo para Año Nuevo y lo cumplía estupendamente: beber y fumar más. Pero la mayoría de nosotros nos despertamos el día de Año Nuevo con una resaca monumental y con la decisión de acabar con nuestros vicios. ¿Cuántas veces te has prometido a ti mismo que este año dejarás de fumar, beber o ver fotos de gatos? No es fácil. Este tipo de propósitos se basan en la abnegación, algo que no se le da muy bien al ser humano. Tu propósito decaerá si tu corazón no está involucrado en ello. Esto no significa que no deberías cumplir estos propósitos, pero no te centres solamente en las cosas que te gustaría eliminar de tu vida.
Concédete un propósito positivo para Año Nuevo: empieza a aprender el idioma que siempre quisiste aprender. Asegúrate de que tus objetivos sean pequeños y alcanzables: leer Dostoyevsky en ruso sería ir demasiado lejos, pero leer el periódico es más factible. Reserva diez minutos diarios y te sorprenderás de lo rápido que vas a aprender.
 
¿Alguna vez aprender un idioma ha sido tu propósito para Año Nuevo? ¿Dio resultado? ¡Déjanos un comentario!
 
Traducción del inglés de Marina Segarra.