¿Turismo de masas? ¡No, gracias!

Los consejos de Babbel para pasar unas vacaciones de verano hechas a medida.
¿Turismo de masas? ¡No gracias!

Playas de hotel abarrotadas, mala comida en restaurantes repletos y destinos supuestamente exóticos en los que domina el idioma alemán gracias a jubilados barrigones: bienvenidos al turismo de masas. A quien esto no le asuste, puede pasar tranquilamente sus vacaciones en las típicas islas de Mallorca y Cerdeña o en ciudades como Niza y Burdeos.
Y, aunque parezca increíble, aún hay rincones en Europa que no han  sido arrollados (hasta el momento) por la ola del turismo de masas. Solo hay que buscarlos.

Vieux Bocau

Solo los surfistas y los campistas conocen este pequeño pueblo situado en la costa atlántica francesa. La playa de arena blanca se extiende a lo largo de muchos kilómetros de dunas y, en el interior, los bosques de pinos dan sombra a los campistas. Quien no tenga ganas de sumergirse en el barullo del cercano Biarritz encontrará la paz que desea en este pequeño pueblo y podrá contemplar puestas de sol de postal en las dunas.

Molise

Lejos de los lugares más turísticos, las montañas, las viñas y los pueblos de piedra caracterizan esta zona idílica de Italia. A 200 km al este de Roma, los viajeros descubrirán un rincón muy especial para pasar sus vacaciones entre bosques de hayas, praderas de plantas silvestres y lagos de montaña de agua cristalina. El pequeño balneario de Termoli se considera como la puerta de entrada de la región. En cambio, a los amantes de playas naturales únicas les entusiasmará Petacciato Marina.

Hälsingland

Alces, casas de madera rojas y Pippi Calzaslargas: la mayoría de la gente asocia Suecia con naturaleza virgen e idílica para toda la familia. Pero incluso aquí resulta difícil encontrar lugares que el turismo de masas no haya transformado. Una de estas zonas es la provincia de Hälsingland. En un paisaje de montaña pedregoso, en la frontera entre el norte y el sur de Suecia, los veraneantes podrán sumergirse en la naturaleza más salvaje. Por caminos marcados y senderos naturales se pueden atravesar bosques profundos llenos de linces, osos, alces y lobos e incontables lagos invitan a bañarse y a pescar.

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